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Mujeres, Beatles y viceversa

Seguro que os suena la frase Detrás de un gran hombre hay una gran mujer, y aunque no es que me guste demasiado la expresión por el hecho de que se coloque a la mujer detrás del hombre, y no al lado, en el caso de Los Beatles es más que cierto.

Como fan de toda la vida del que ha sido proclamado “el mejor grupo de todos los tiempos” (algo, por supuesto, cuestionable) nunca ha dejado de sorprenderme cómo se ha relegado a un segundo lugar a las mujeres, la mayoría artistas, que formaron parte del universo de Los Beatles y que han influido en su obra tanto o incluso más que hombres de su círculo como su manager Brian Epstein (conocido como El Quinto Beatle), su productor George Martin o los artistas Klaus Voormann o Stuart Sutcliffle. Y cuando digo relegado a un segundo plano, me quedo corta, porque, ¿a quién no le suena aquello de La culpa de todo la tiene Yoko Ono?

Se ha relegado a un segundo lugar a las mujeres que formaron parte del universo de Los Beatles. Clic para tuitear

¡¿Otra vez con el cuento de que Yoko Ono tiene la culpa de la separación de Los Beatles?! Mira, NO.

Y es que para mí es una cuestión de machismo. De cómo en el momento en el que una artista tiene una relación con otro artista su actividad pasa a un segundo plano para pasar a ser “la mujer/novia de”, e incluso hasta “la amiga de”. Sin embargo, Los Beatles no serían los mismos sin la influencia de las artistas (ojo que digo artistas y NO mujeres) Astrid Kichherr, Yoko Ono o Linda McCartney (de soltera Eastman), al igual que no serían los mismos sin la influencia de George Martin y el duro trabajo de Brian Epstein. Páginas y páginas se han escrito sobre cómo George Martin contribuyó a definir el sonido de los fab four y de su trabajo con otros artistas, del trabajo de Brian Epstein como manager más allá de Los Beatles y de la obra de Voorman e incluso de la influencia de Sutcliffle sobre John Lennon a pesar de su prematura muerte.

¿Por qué no empezamos a reivindicar la figura de estas mujeres como artistas al igual que hacemos con los hombres, más allá de su mero papel como compañeras sentimentalesmala malísima de la película o amiga maternal?

Dejaré, por tanto, fuera de este post a Patti Boyd, cuya influencia fue principalmente de musa.

¿La sexta Beatle? Astrid Kichherr

Astrid Kichherr no solo obstenta el título de ser la primera artista que tuvo el honor de capturar las que se consideran como las primeras fotografías “oficiales” de Los Beatles, sino que es la responsable de que reconozcamos a Los Beatles por su característico corte de pelo. No, no es que lo inventase (como ella misma reconoció), pero conocer a Astrid fue el catalizador para que Los Beatles pudieran ver más allá del rock ‘n’ roll.

Autorretrato de Astrid Kichherr

Antes de conocer a Astrid, Los Beatles eran unos rockers más abriéndose camino entre las bandas de Liverpool y Hamburgo, su aspecto y su aproximación al rock no diferían demasiado de los de otros. Relacionarse con Astrid abrió a nuestros cuatro chicos las puertas al mundo de los jóvenes artistas beatniks de Hamburgo, cambiando para siempre su mentalidad.

Astrid, de hecho, nunca desapareció de la vida de Los Beatles, siendo especialmente íntima su relación con George Harrison. Como es innegable el carácter maternal de Astrid y como cuidó de nuestros chicos favoritos durante aquellos locos años en Hamburgo y probablemente durante toda su vida, este papel ha sido más reivindicado que su influencia artística. Incluso películas como Backbeat, que parecían querer reivindicar su figura, se centraron en los aspectos personales. ¿Mostrarla como una fotógrafa en ciernes con mucho talento? Pa’qué.

George Harrison y Astrid Kirchherr, BFF junto al mar

Astrid, harta de ser solo reconocida por las fotografías de Los Beatles en sus primeros años, decidió abandonar por completo la fotografía, habiéndose perdido gran parte de su obra.

Linda Eastman, más allá de McCartney

Un caso peculiar el de Linda. Fotógrafa de talento como Astrid, fue absorbida completamente por la figura de McCa (que ya sabemos cómo se las gasta). Que ella participara conscientemente en esto o no, no lo tengo tan claro, teniendo en cuenta que asumió el apellido de su marido, algo que Yoko Ono no hizo (al menos no totalmente, fue conocida durante una temporada como Yoko Ono Lennon).

Linda McCartney capturando los 60

En todo caso, no veríamos los 60 con los mismos ojos sin las fotografías de Linda, que antes de fotografiar el periodo de Let it Be de Los Beatles había fotografiado a The Rolling Stones, Aretha Franklin, Jimi Hendrix, Bob Dylan, Janis Joplin, Eric Clapton (para la primera portada que le dedicó la revista Rolling StoneSimon and Garfunkel, The Who, The Doors, Neil Young… A pesar de que su obra ha sido expuesta en galerías internacionales y hasta en el Victoria & Albert Museum, seguimos pensado en ella como “la mujer de McCa“.

Además, Linda contribuyó definitivamente a definir el sonido de la banda Wings, algo que McCartney ha intentado reivindicar desde siempre, pero sigue siendo vista como “la mujer enchufada de Paul” por haber iniciado su actividad musical convencida por este.

Por otro lado, Linda fue hasta su muerte en 1998 una activista pro derechos de los animales y pro vegetarianismo que influyó bastante en la aceptación de este modo de vida en la cultura popular y empresaria de éxito con su línea de congelados vegetarianos Linda McCartney FoodsPaul McCartney nunca se hubiese decidido a ser vegetariano de no ser por ella.

Si ya somos capaces de reconocer el trabajo de Stella McCartney independientemente de su padre, ¿por qué no empezamos a hacer lo mismo con Linda? 

La culpa de todo la tiene Yoko Ono

Artista de vanguardia, sin pelos en la lengua, raruna, divorciada con un hijo, poco agraciada y japonesa: la pobre lo tenía todo para no caer en gracia en la Inglaterra de los años 60 (la Segunda Guerra Mundial y su propaganda anti-japonesa no estaba tan lejos).

Sip, Yoko Ono puede gustarte o no gustarte, su obra te puede llegar más o menos, pero está claro que jamás nos va a dejar indiferentes: siempre tuvo y ha tenido entidad propia como artista. ¡Y qué entidad! Es otro caso de “la mujer de”, que en este caso va más allá para ser “la mujer loca de” y que sirve para barrer de un plumazo y deslegitimar toda la obra de Ono. Y es que además la música de Los Beatles no hubiese avanzado tanto si John Lennon no la hubiese conocido y no le hubiese abierto al mundo del arte de vanguardia de los años 60. En mi opinión, algo indiscutible. [Por mi parte: gracias, Yoko]. Y, por supuesto, el John Lennon de las bed-ins, el Lennon contestario, experimental y radical de finales de los años 60 y los 70 que todos recordamos no hubiese existido sin su influencia artística. Para muestra, una performance: 

A Ono le colgaron el San Benito de ser la causante de la separación de Los Beatles cuando el barco hacía aguas desde hacía años porque era más fácil echarle la culpa a una mujer, que encima era fea, artista rara como ella sola, divorciada y japonesa (vamos, una bruja) que asumir que esa combinación de egos iba a explotar en cualquier momento. Cuando alguien me dice que le cae mal Yoko Ono siempre pregunto: “¿Por qué?” y siempre obtengo respuestas vagas. Mi siguiente pregunta es: “¿Has intentado conocer algo de su obra?”, la respuesta siempre es “No”. Y creo que lo que más nos jode es que además Yoko siempre ha demostrado que lo que pensemos de ella le importa más bien poco… o nada.

A Yoko Ono se la pela lo que pienses. Y lo sabes.

Da que pensar, ¿no?  😉 

Una última reflexión… 

Desde que llevo trabajando en este post me pregunto si realmente Los Beatles fagocitan a todos aquellos que estuvieron en su órbita, sean hombres o mujeres. Puede que se trate de eso, pero tras la lectura de muchos libros dedicados a Los Beatles y su círculo, siempre he visto cómo se trataba de reivindicar el trabajo de Brian Epstein, George Martin, etc. más allá de Los Beatles, y también cómo se ha reconocido que la influencia de estos era fundamental en la obra de los fab four.

Algo que si se ha tratado de hacer con estas mujeres, ha sido bastante de soslayo. ¿Vosotros cómo lo veis? 

Gracias por leerme hasta aquí. 😉

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Verónica G.

Social Media Manager convencida de que aún nos quedan muchas cadenas por romper.

4 comentarios

  • Eli

    Aunque sintético, gran artículo. Justamente hace unos días pensaba en eso, lo que me ha llevado a investigar un poco en el asunto… a lo mejor se convierte en un proyecto, quién sabe. Ya es hora de reivindicar a éstas grandes mujeres.

    Por supuesto, larga vida a Yoko!

    • Verónica G.

      ¡Muchas gracias por tu comentario, Eli! Me alegro de que te haya gustado. Lo cierto es que es necesario reivindicar a estas mujeres de todas las formas que podamos. Me apuntaría a ese proyecto sin dudarlo. 😉
      Por cierto, hoy sale la segunda parte.
      ¡Un abrazo!

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