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La cultura patriarcal nos exige amar

Tarde de domingo,  grupo de chicas en el que una de ellas cuenta desanimadamente que ha tenido una discusión con su pareja. Él no muestra ni un mínimo de interés de arrepentimiento. Aun así todas intentan animarla, excusándolo, con comentarios tales como “Estará pasando por un mal momento”. Dos mesas más allá, otro grupo de chicas comenta sobre el mismo tema. En el fondo del bar dos chicas debatiendo sobre el amor.

¿Por qué tantas conversaciones sobre el mismo debate? ¿Será coincidencia o es que a las mujeres, en ciertas etapas, nos preocupa especialmente el amor?

Creo que hay una etapa en la vida de una mujer en la que todos sus pensamientos giran en torno al mismo asunto: tener una pareja. A veces, el problema radica en que quedan atrapadas en ese círculo que parece no tener fin. He visto a muchas mujeres dejar su vida aparcada por mantener una relación de amor romántico que no les beneficia.

Jedi vs. princesa vía Feminista Ilustrada

Amor romántico, amor insano o tóxico, como queráis llamarlo, he aquí la raíz del problema. Hemos crecido con las películas de Disney, las cuales nos dicen que somos princesas indefensas que necesitamos ser salvadas por nuestro príncipe azul. No somos princesas, somos unas guerreras. Luego, llega la sociedad para volver a repetirte que busques a tu media naranja, o de lo contrario nunca serás feliz, porque eres una persona incompleta. Prueba de ello, todos los programas que existen, tales como Mujeres y hombres y viceversa o First Dates, entre otros.

Este amor que nos refleja la sociedad no es un amor sano, nos roba todo lo que somos para que tengamos una actitud sumisa ante la vida. Este es un factor determinante para establecer relaciones en las que cabe la violencia de género. El amor romántico nos lleva a atravesar límites que dejan nuestra autoestima y dignidad heridas. Es una relación basada en la conquista y la seducción, exime de toda culpa al hombre y castiga duramente a la mujer. Nuestra cultura ha idealizado este amor, dando sentido a nuestra vida cuando llega. Que un hombre te elija te da valor y éxito social.

Nosotras no tenemos la culpa de que nos preocupe tanto el amor, es la sociedad la que nos lo exige. Hemos nacido en una cultura patriarcal en la que nos educan para ser la parte pasiva de la sociedad. Nuestra misión: amar por encima de todo. 

El amor ha sido el opio de las mujeres, como la religión el de las masas. Mientras nosotras amábamos, los hombres gobernaban. Tal vez no se trate de que el amor en sí sea malo, sino de la manera en que se empleó para engatusar a las mujeres y hacerlas dependientes, en todos los sentidos. (Kate Millet)

Para romper con este esquema hay que dejar el amor insano a un lado, dejar de creer en su existencia. Olvidar el amor tóxico y conversar de lo verdaderamente importante: el amor hacia ti. Habla de ti, de lo que sientes, de tus intereses, de lo que te preocupa. Búscate y conócete, porque nadie te va a querer tanto como tú misma. Elimina los hábitos de amor insano. Rechaza preocuparte exclusivamente de la persona que menos te quiere. Evita los consejos que nos hagan ser sujetos pasivos. Actúa. Recuerda siempre que las mujeres no necesitamos del amor romántico para vivir.

Hemos nacido en una cultura patriarcal en la que nos educan para ser la parte pasiva de la sociedad. Clic para tuitear

La única persona que va a estar contigo durante toda tu vida eres tú misma. Para plantarle cara al patriarcado, quiérete, porque si tú te quieres jamás aceptarás comportamientos que vayan contra tu dignidad. Tú eres el pilar fundamental de tu vida, descúbrete y disfruta de este viaje. Puedes hacerlo sola o acompañada, solo tú eres quien decide. Te perteneces a ti misma.

Recuérdaselo a todas las mujeres guerreras de tu alrededor, porque siempre unidas es mejor.

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tam_hume

De vocación Trabajadora social, especializada en Violencia e Igualdad de género. Mi lucha, empoderar a las mujeres para que dejen de ser sujetos pasivos. Me gusta encontrar aquello que esconden las personas, eso que les da miedo comunicar. Parafraseando a Angela Becerra, " Saber ver el alma que se esconde tras un gesto" eso es arte, el arte del trabajador social.

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2 comentarios

  • Walter Geanfrancisco

    Me encanta oír a las mujeres hablar mal del amor romántico. Me encanta que exista una corriente que abomine de él y que luche por su erradicación, porque, ¿sabéis una cosa? no existe peor tormento para un hombre (y una relación) que el amor romántico. Los hombres han padecido (yo afortunadamente no, porque yo la única “relación” que padezco es con el Estado y algunos vecinos ruidosos) todo tipo de recriminaciones acerca de su incapacidad natural para el amor romántico. Al hombre desde que nace ya empiezan a darle instrucciones de todas las aptitudes y actitudes que debe tener para ser precisamente algo que detesta; un romántico. Dicho esto, os confieso una cosa; a la madre de mi hija, de la que estoy divorciado desde hace unos cuantos años, cada 8 de febrero le llevo un ramo gigante de margaritas amarillas, que son sus flores favoritas, y una botella de vino estupendo, o champán, que descorchamos en compañía de nuestra hija. Es su cumpleaños. Es la madre del ser que más amo en el mundo. Cuando me marcho de su casa, después de haber sido invitado a alguna cena, no me olvido de preguntarle si tiene que bajar la basura al contenedor, y lo hago yo, como cuando estábamos casados. Cuando la recojo en mi coche, si la logística lo permite, tanto a ella como a mi hija les abro la puerta. Si vamos a cenar a un restaurante ellas elijen mesa y yo permanezco de pié hasta que se sientan. Si hacemos alguna excursión al campo me gusta comprar exquisiteces y llevar bebidas frías y vasos de cristal (y copas si llevo vino). Cuando salgo con mi hija de 11 años, la trato como a una mujer. A ella no le gustan las flores cortadas, así que para su cumpleaños le llevo lo que me pide, libros generalmente. La madre de mi hija y mi hija son dos mujeres independientes, valientes, valiosas, y muy respetables. Ambas tiene un gran sentido del humor, y al igual que yo, detestan el amor romántico afortunadamente. Eso sí, para las pruebas de amor somos todos muy exigentes.

    • tam_hume

      Me encanta leer como escribes sobre tus dos mujeres. Tienes toda la razón y me parece magnífico que sigas manteniendo esa relación con tu ex mujer porque como bien dices es la madre del ser que más ama del mundo y, en mi opinión. debería ser así por todo lo que se ha vivido con esa persona, aunque en muchas ocasiones no pueda ser. y sí no solo las mujeres sufrimos por el amor romántico, si no también los hombres, también a ellos se les exige respecto a eso. Muchas gracias por tus palabras

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